Del “extraer y tirar” al “crear y cuidar”: Cómo la economía circular está transformando los destinos turísticos de México

Instituto de Construcción Circular, АС

Cada 5 de junio, el Día Mundial del Medio Ambiente nos invita a reflexionar sobre cómo producimos, consumimos y gestionamos nuestros recursos naturales. Sin embargo, más allá de la reflexión, este día representa una oportunidad de oro para impulsar acciones concretas, como este año sucedió. Acciones que nos permitan construir un modelo de desarrollo más equilibrado, resiliente e incluyente.

Por ello, desde el ICC México (Instituto de Construcción Circular) atendemos este llamado. Queremos ponerle voz a un sector clave como lo es la construcción a favor del medio ambiente. Porque la premisa es clara: no necesitamos más recursos, necesitamos construir mejor con los que ya tenemos.

El ejemplo que nace en la Costa Maya

Hace apenas algunos días escuchábamos cómo en Holbox y Majahual, hermosos rincones de la Costa Maya en Quintana Roo, se está fortaleciendo una visión muy potente: demostrar que el crecimiento económico y la protección ambiental no son enemigos, sino complementarios.

La propuesta de impulsar iniciativas como México Circular y Holbox Circular marca un paso crucial hacia la transición. Estamos dejando atrás el viejo modelo económico lineal (basado en extraer, consumir y desechar) para abrazar una economía circular que genera valor real a partir del aprovechamiento eficiente de los recursos. Esto toma una relevancia enorme en nuestros destinos turísticos. Durante décadas, un país tan rico en ecosistemas como México ha enfrentado el gran desafío de equilibrar la llegada de inversiones y visitantes con la conservación de hábitats vitales como manglares, arrecifes, playas y selvas. A veces olvidamos que estos ecosistemas no son solo un adorno o un patrimonio ambiental invaluable; constituyen el principal activo económico que sostiene la actividad turística. Sin ellos, no hay paraíso.

¿Cómo entramos al desafío a favor de todos?

La economía circular nos ofrece una respuesta completamente práctica. Su enfoque promueve la reducción de residuos, la reutilización y larga vida de materiales, el reciclaje y —algo fundamental- la incorporación de criterios de sostenibilidad en toda la cadena de valor.

Este plan busca consolidar la infraestructura de calidad mediante colaboración entre sector público, sector privado, academia y organizaciones de la sociedad civil, así como mediante programas de capacitación en herramientas técnicas como el análisis de ciclo de vida y el desarrollo de plataformas nacionales de datos.

En el caso de Holbox y Majahual, esto implica avanzar en la sustitución gradual de plásticos de un solo uso, fortalecer los sistemas de recuperación у valorización de residuos, e impulsar modelos de negocio que reduzcan la presión sobre los recursos naturales.

Y toma nota aquí para empezar a pensar circular y pensar verde: La economía circular va mucho más allá de la gestión de residuos. El verdadero potencial de la ECC radica en su capacidad de generar beneficios económicos y sociales para las comunidades locales.

Cuando los hoteles, restaurantes, servicios turísticos, gobiernos y ciudadanos participan de manera coordinada, se abren nuevas puertas: se crean oportunidades de empleo, innovación y emprendimiento vinculadas a actividades sostenibles.

La experiencia internacional ya nos lo demuestra: los destinos turísticos que incorporan criterios de sostenibilidad y circularidad fortalecen su competitividad territorial, mejoran su reputación y responden mejor a las nuevas expectativas de los viajeros. Hoy en día, cada vez más turistas valoran las experiencias auténticas, responsables con el entorno y capaces de generar impactos positivos en las comunidades que visitan.

(Es todo un tema en redes sociales y los embajadores por la buena voluntad)

¡Es aquí donde todos entramos en acción!

Hoy más que nunca buscamos la responsabilidad social, por ello, te invitamos a ver la repetición de nuestro webinar sobre proyectos con verdadera responsabilidad social. Este espacio pesa bastante porque nos recuerda un pilar fundamental: la participación de las comunidades.

Las poblaciones locales han sido, durante generaciones, las principales guardianas de los ecosistemas que hoy atraen a visitantes de todo el mundo. Incorporar su conocimiento, escuchar sus necesidades y garantizar que los beneficios económicos permanezcan en el territorio son elementos esenciales para construir un modelo turístico verdaderamente sostenible.

No se trata de limitar el crecimiento, sino de orientarlo hacia actividades que generen valor sin comprometer el capital natural del que depende el bienestar de las generaciones presentes y futuras.

El futuro es circular o no será

Es verdad que el Día Mundial del Medio Ambiente pudo haber pasado hace unos días en el calendario, pero iniciativas como México Circular y Holbox Circular nos recuerdan que esta transición no es una simple “agenda ambiental”. Es, en realidad, una estrategia de desarrollo económico, competitividad y prosperidad compartida.

El futuro de los destinos turísticos dependerá completamente de su capacidad para proteger aquello que los hace únicos. La economía circular ofrece la ruta perfecta para lograrlo: transformando los residuos en recursos, impulsando la innovación y fortaleciendo el vínculo entre desarrollo económico, bienestar social y conservación ambiental.

El reto es grande, pero también lo es la oportunidad. Destinos como Holbox tienen todo el potencial para convertirse en referentes nacionales e internacionales de esta gran transformación.

¿Y tú, ya estás pensando circular? Te invitamos a ser parte del comité que busca ser el cambio en el sector de la construcción, suma tus conocimientos a favor de México hoy mismo.